Centro Cristiano de Valencia
Los Pastores
María Uzcátegui nace en la hermosa ciudad de Mérida, donde luego de vivir una feliz infancia y adolescencia cursa estudios superiores de educación. A los 26 años se casa con el internista, fotógrafo aficionado, prodigioso cantante y médico de Pdvsa, Luis Antonio Nóbrega.
Tras el nacimiento de Marlhys, su primera hija, Luis y María -mejor conocida como Mary- experimentan una terrible situación: los médicos no le dan esperanzas de vida a su segunda hijita, Mariángel, quien se complicó mucho al nacer.
Esto causa que la docente merideña de ojos azules, sin conocer aún a Dios como sanador y salvador, empiece a rogar fervorosamente por un milagro para su hija. El Señor en su misericordia concedió su petición, despertando en Mary una profunda gratitud y un anhelo inmenso por servirle de todo corazón.
Por esto Mary acepta la invitación de una amiga a una iglesia cristiana en Los Teques, donde escucha por primera vez la palabra de Jesús en Mateo 18:20 (donde estén dos o tres reunidos en mi nombre, allí estaré yo en medio de ellos).
Esto alegró el corazón de esta mujer, motivándola a buscar de Dios en cada ciudad donde le tocaba mudarse debido al trabajo de su esposo en Pdvsa: Caracas, Maturín, Tucupita, San Tomé y Barcelona (España). Una larga peregrinación para la familia Nóbrega, a la cual llegaron entre viaje y viaje tres hijos más: Luis Leonardo, Mary Ruth y Milagro.
Es justamente a su regreso de España cuando Dios la llama a formar una nueva obra en El Tigrito, Edo. Anzoátegui, donde de una célula de 6 integrantes formó en 1988 el Centro Cristiano de el Tigrito, iglesia bajo la cobertura de Santidad Pentecostal de Venezuela que pastorea por 4 años, hasta su salida para Valencia, también motivada al trabajo de Luis Antonio.
Luego de un breve receso ministerial en Valencia, Dios la llama nuevamente a iniciar una obra bajo la cobertura de Santidad Pentecostal de Venezuela, dando a luz en el 2001 al Centro Cristiano de Valencia, primera iglesia G12 de la ciudad industrial.
Sin embargo, un sueño de la pastora Mary aún no se había hecho realidad: 28 años de oraciones, cinco hijos consagrados a Dios y dos tremendas iglesias fundadas, pero su esposo, Luis Antonio, aún no había entregado su corazón a Jesucristo.
Pero como para Dios no hay nada imposible, una mañana de domingo (y sin invitación humana de por medio), aparece en pleno servicio el Dr. Nóbrega. Desde ese glorioso día, su crecimiento espiritual no se ha detenido. Hoy está estudiando en Escuela de Líderes y preparándose para asumir el llamado para el que Dios lo apartó desde el vientre de su madre: Servir a tiempo completo para su obra.
